Un mal inicio del Cadete 2003 B, en el que los visitantes hacían mucho daño con sus jugadores interiores, hacía presagiar problemas para los eléctricos, flojos en defensa y rebote, y aparentemente más preocupados en ataque de buscar la anotación personal que de jugar a favor del colectivo.

Los errores en la conducción de balón se sucedían, con los hombres exteriores del equipo ayer dirigido por Sergio Escanez abusando del bote y del lanzamiento exterior lo que se traducía en contínuas pérdidas y canastas fáciles para los guimareros.

Tras el paso por vestuarios, una subida de las líneas defensivas provocaba numreosas pérdidas a los visitantes y permitiría alzarse con una trabajada victoria que, si bien nos alegra, nos deja la sensación de que hay muchísimo por trabajar