Desde su fundación, el Club Baloncesto Unelco ha tenido una profunda convicción de servicio a la sociedad y, dentro de ésta, a los sectores más desfavorecidos.

Por ello, ha establecido desde sus inicios líneas de ayuda a los chicos más necesitados, posibilitando que nunca sea razón para no jugar un niño la situación económica que le haya tocado vivir.

Desde el año 2005, y en respuesta al creciente drama de la inmigración ilegal que vivían nuestras islas, el Club decidió dar un paso más allá y extendió el alcance de dichas ayudas a chicos provinientes del continente africano, con la creación del Programa de Becas de Estudio y Deportivas, mediante el cual numerosos jóvenes, tanto del citado continente como de todos los puntos de nuestra Comunidad Autónoma, han tenido la posibilidad de ver realizado su sueño de practicar baloncesto en las mejores condiciones posibles, al tiempo que desarrollaban una actividad académica que, en algunos casos, era imposible en su entorno familiar por la necesidad de ayudar en casa desde edades muy tempranas.

Algunos de estos jóvenes han desarrollado una carrera profesional en el mundo del baloncesto y estamos orgullosos de ello, pero aún lo estamos más de casos como el Patrick Gnagbo, primer jugador africano en la historia del Club y que, recientemente ha conseguido graduarse en la West Virginia University en Estados Unidos.

Igualmente, es destacable que, desde hace ya varios años,  el Club lleva desarrollando una política de colaboración con distintas escuelas deportivas dedicadas fundamentalmente al baloncesto situadas en varios países africanos, especialmente en Senegal y Costa de Marfil. Estas escuelas están localizadas en zonas marginales y deprimidas, dentro del contexto económico y social, ya de por sí, muy precario de estos países. Por tal razón, son muy pocas, por no decir ningunas, las ayudas públicas o privadas que reciben dichas zonas, por lo que su situación económica, social y deportiva, son muy deficientes.

Todo ello nos ha impulsado a emprender una labor social de doble vía:

  • Tratar de ayudar a escuelas de países africanos para que puedan mejorar sus infraestructuras, materiales y conocimientos de
    portivos con el fin de mejorar su labor educativa en las mejores condiciones posibles.

  • Becar a jóvenes deportistas de estas escuelas para su traslado a Tenerife para que así puedan desarrollar sus estudios y perfeccionamiento deportivo en nuestro Club, al mismo tiempo que se busca una mejor formación y desarrollo personal de los jóvenes que se traduzca en una mejora de la calidad de vida de éstos.

Nuestro programa no pretende otra cosa que constituir un medio para que, chicos con cualidades para la práctica deportiva a alto nivel, pero carentes de posibilidades de desarrollarla, bien por imposibilidad de hacerlo por el entorno social, bien por ausencia de medios económicos, materiales o humanos, puedan acceder a una formación integral que les permita, al tiempo que conocer la cultura española y formarse académicamente, integrarse en un baloncesto de formación como el español, claro referente a nivel europeo a nivel de base como lo demuestran los contínuos éxitos de nuestras selecciones jóvenes.