Visitaba Unelco la pista del CB Santa Cruz-Atlantis en lo que se suponía un encuentro muy dificil para los eléctricos, aún a falta de completar su plantilla y con el handicap del bajo estado de forma de uno de sus jugadores claves, Jorge Sanz, en pleno proceso de recuperación de una enfermedad que le ha tenido alejado de las pistas la práctica totalidad de la pretemporada.

La salida de los rojinegros fue muy buena, con una pegajosa defensa y buena circulación de balón que permitía que hombres como Abai ó Javi Delia sumasen uniéndose al trabajo en ambos tableros de Oumar Diahame.

Tras una primera parte de claro domínio, un cambio en el criterio arbitral (posiblemente motivado por las varias técnicas provocadas por los locales en la primera mitad), permitiría al Santa Cruz-Atlantis endurecer de forma notable su defensa y, ante la permisividad arbitral, impedir anotaciones en situaciones de clara ventaja. Además, encontraban en la línea de 6,75 un aliado en la remontada que, por momentos, parecía poder abrir una brecha importante en el basket-average, lo cual no ocurrió gracias a algunas acciones de mérito eléctricas, cerrándose el encuentro con ese 59-53 que, salvo error de alguno de los equipos, será la distancia a sortear en la segunda vuelta.